Cuando somos niños, tenemos una gran habilidad para aprender de los
contratiempos.
A medida que comenzamos a tener expectativas creadas por nuestras familias,
escuelas y entorno, la motivación de nuestra juventud cambia de nuestros
objetivos por complacer a otros, y a menudo nuestro deseo por aprender sufre.
¿Cómo puede usted motivarse
usted mismo?
Con este ejercicio, intente
- reconocer su sentido de descubrimiento
- tome la responsabilidad de su propio aprendizaje
- acepte los riesgos inherentes al aprendizaje con confianza, competencia y
autonomía
- reconocer que el “error” es éxito:
el aprender lo que no funciona se encuentra en el mismo camino de lo que sí
funciona
- celebrar sus logros en alcanzar sus metas
Hay siete paginas ó etapas en este ejercicio:
Comience con la